viernes, 23 de junio de 2017

A biblioteca sae do armario


Un ano máis a biblioteca Neira Vilas únese as celebracións que realizánse ao longo do planeta para festexar o 28 de xuño o Día Internacional do Orgullo LGTBI.

Neste mes podedes ver unha mostra do material máis relevante e actual que ten o noso fondo en relación a este tema: series, películas, novelas, banda deseñada e tamén a libros infantís.

Material que tamén podedes atopar durante todo o ano na lista " BPM Xosé Neira Vilas. LGTB" do catálogo da Rede de Bibliotecas de Galicia.


Pero aquí vos deixamos algunhas recomendacións:

Paris-Austerlitz    de Rafael Chirbes

O narrador desta historia, un novo pintor madrileño de familia acomodada e afiliado ao Partido Comunista, rememora, a modo de urxente confesión que posiblemente se deba a si mesmo, e na  parece xustificarse, os pasos que lle levaron ao último traxecto da súa relación con Michel. Michel, o home maduro, de cincuenta e tantos, obreiro especializado, coa solidez dun corpo de campesiño normando; o home que o acolleu na súa casa, na súa cama, na súa vida cando o novo pintor quedou sen teito en París








49 Goles espectaculares  de Davide Martini

Comeza na véspera do primeiro día de clase de Lorenzo, un mozo de 17 anos que soña con ser escritor e que se prepara para afrontar o último curso de instituto. A chegada de Riccardo, un enigmático alumno ao que os seus pais quixeron afastar de Roma, fará que o seu mundo cambaléese e revelará os desafíos que o protagonista debe afrontar para alcanzar a felicidade.







El niño perfecto de Álex González e Bernat Cornmand

A historia de Daniel, un neno perfecto aos ollos de todos: responsable, obediente, ordenado... Pero na vida de Daniel, como na real, nada é o que parece e todo o mundo esconde secretos que se descobren cando cae a noite.

Un  fermoso e sinxelo texto de Bernat Cormand e Àlex González, acompañado da sutileza gráfica do debuxo de Bernat Cormand, fan do neno perfecto un libro coeducativo, de gran valor para a educación en igualdade, xénero ou relación.



 Bim Bom de Arturo Infante e Renier Quer


O " Bim Bom" colinda co malecon habaneiro e converteuse nunha sorte de vitrina de pingueros, travestis e jineteras que ofrecen servizos sexuais a estranxeiros. Posúe un glamour trasnoitado e decadente como os cabarets de mala morte, un aire cosmopolita que cheira a cervexa, suor e a mar.

 No libro explóranse as tensións asociadas ao comercio sexual nunha sociedade que transita cara a un futuro postsocialista descoñecido. Aquí recréanse as traxectorias de personaxes que viven ao límite, dentro de sórdidos ambientes, coa esperanza de saír adiante; entre o acoso policial, os vendedores ambulantes, o sexo barato e furtivo.




A Esmorga de Ignacio Vilar

A adaptación fílmica da obra de Eduardo Blanco Amor, unha das primeiras novelas  que trata o tema da homosexualidade.




La chica danesa dirixida por Tom Hooper

A cinta baseada na novela homónima de David Ebershoff,  conta a historia real da pintora danesa Lili Elbe, a primeira muller transgénero en someterse a unha cirurxía de reasignación de sexo




 
E para finalizar vos deixamos co trailer de "In a Heartbeat" unha curta que se estrea nun días e que conta a historia de Sherwin, un neno que se namora de Jonathan, o rapaz máis popular do colexio.









jueves, 8 de junio de 2017

El guardián invisible en el Club de Lectura

Reconozco que me encantan las novelas policíacas y que mi debilidad son los cuentos brujas y fantasmas con atmósfera densa, húmeda y neblinosa, por lo que, El guardián invisible de Dolores Redondo parece estar hecha para mi propio y personal goce y disfrute (teniendo en cuenta el millón y pico de ejemplares vendidos debo tener unas preferencias nada originales). A mí me ha encantado, sin reservas. Me ha gustado de principio a fin. Todo. Su protagonista, el marido ese que todas y algunos desearíamos tener, las hermanas, la tía maravillosa que juega al póker con sus amigas, los compañeros de trabajo, el bosque, los habitantes del bosque, el peligro, la maldad, la lluvia, el fuego siempre ardiendo en la chimenea… todos son personajes con su propia voz y todos tienen su momento justo para contar y ser escuchados. Y sobre todo una transgresión, un umbral que nunca se cruza en la novela policíaca (al menos yo no recuerdo ninguna otra que lo haya hecho). A ver si la descubres.
En el Club ha habido una sensación general de placer con esta lectura aunque como (casi) siempre con más y con menos. Los menos: final previsible, haberle sacado poco jugo al ambiente yesa mezcla de lo real e irreal no del todo conseguida. Los más: fascinante mezcla de lo real e irreal, trama absorbente y personajes bien trazados perfectamente fusionados con el pueblo, el bosque y la acción.
Mi opinión: deliciosa.

Dolores Ruiz
Coordinadora do Club de Lectura 
da biblioteca Neira Vilas

viernes, 26 de mayo de 2017

II Premio O Ollo de Vidro

Gañador do Premio do Xurado

LER É SEXY de Sergio Otero

Un divertido vídeo onde Sergio mostranos os segredos 
máis sensuais da lectura




Gañador do Premio do Público

DEATH NOTE de Iago Moreiras

O vídeo máis valorado na Canle de Youtube Recoméndoche un libro foi para o traballo de Iago. Un booktrailer da novela gráfica Death Note de Tsugumi Ōba e ilustrada por Takeshi Obata.




ACCÉSIT

O xurado decidiu otorgar tres accésit de forma extraordinaria.

1º ACCÉSIT

A PRAIA DOS AFOGADOS de Laura Pérez e Rosalía Pumares

Un booktuber da novela de Domingo Villar A praia dos afogados, onde as rapazas percorren as diferentes localizacións reais que aparecen na novela.



2º ACCÉSIT

Cartas de Inverno de Juan Castro

Juan amósanos o misterio universo da obra de Agustín Fernández Paz 
neste booktrailer de Cartas de Inverno


3º ACCÉSIT

CEIP Chans de Brembrive

O xurado do II Premio O Ollo de Vidro quixo premiar o traballo realizado polos alumnos do CEIP Chans Bembrive xa que presentaron varios traballos onde amosase a súa paixón polos libros e tamén o compromiso do profesorado. 




E para pechar estes premios algo de música...

EU QUERO UN LIBRO de María Isabel Otero



martes, 25 de abril de 2017

AUTOR DO MES:

Eduardo Mendoza, de profesión, sus labores




Neste mes de abril faiselle entrega do Premio Cervantes, según sinala o xurado, "posee una lengua literaria llena de sutilezas e ironía".

Avogado, dramaturgo, ensaista destaca sobre todo no seu papel de novelista cun estilo sinxelo e directo.

Y cuando pensé que iba a morir vi pasar mi vida por delante. 
Encima que me moría, tenía que ser viendo cine español ” 

Aquí vos deixamos o seu discurso completo na entrega do premio: 
 
"No creo equivocarme si digo que la posición que ocupo, aquí, en este mismo momento, es envidiable para todo el mundo, excepto para mí.
Han transcurrido varios meses desde que me llamó el señor Ministro para comunicarme que me había sido concedido el premio Cervantes y todavía no sé cómo debo reaccionar. Espero no haber quedado mal entonces, ni quedar mal ahora, ni en el futuro.
Porque un premio de esta importancia, tanto por lo que representa como por las personas que lo han recibido a lo largo de los años, no es fácil de asimilar adecuadamente, sin orgullo ni modestia. No peco de insincero al decir que nunca esperé recibirlo.
En mis escritos he practicado con reincidencia el género humorístico y estaba convencido de que eso me pondría a salvo de muchas responsabilidades. Ya veo que me equivoqué. Quiero pensar que al premiarme a mí, el jurado ha querido premiar este género, el del humor, que ha dado nombres tan ilustres a la literatura española, pero que a menudo y de un modo tácito se considera un género menor. Yo no lo veo así. Y aunque fuera un género menor, igualmente habría que buscar y reconocer en él la excelencia.
Pero no soy yo quien ha de explicar las razones del jurado ni menos aún justificar su decisión. Tan sólo expresarle mi más profundo agradecimiento y decirles, plagiando una frase ajena, que me considero un invitado entre los grandes.
En el acta que nos acaba de ser leída, se me honra mencionando mi vinculación con la obra de Cervantes. Es una vinculación que admito con especial satisfacción. He sido y sigo siendo un fiel lector de Cervantes y, como es lógico, un asiduo lector del Quijote. Con mucha frecuencia acudo a sus páginas como quien visita a un buen amigo, a sabiendas de que siempre pasará un rato agradable y enriquecedor. Y así es: con cada relectura el libro mejora y, de paso, mejora el lector.
Pero en mi memoria quedan cuatro lecturas cabales del Quijote, que ahora me gustaría recordar.
Leí por primera vez el Quijote por obligación, en la escuela. En algún sitio he leído que la presencia obligatoria del Quijote en la enseñanza no pasa de ser una leyenda urbana. Es cierto, pero toda regla tiene su excepción. En nuestro copioso surtido de planes de enseñanza, hubo, tiempo atrás, un curso llamado preuniversitario, coloquialmente “el preu”, cuyo programa era monográfico, es decir: un solo tema por cada materia. A los que hicimos preuniversitario el año académico de 1959/60 nos tocó leer y comentar el Quijote, tanto a los que habíamos optado por el bachillerato de letras como por el de ciencias. A diferencia de lo que ocurre hoy, en la enseñanza de aquella época prevalecía la educación humanística, en detrimento del conocimiento científico, de conformidad con el lema entonces vigente: que inventen ellos.
Las cosas cambian de nombre en función de la distancia. El suelo que ahora piso se llama paisaje cuando está lejos. Y cuando ya no está, se llama Geografía.
Del mismo modo, la pomposa abstracción que hoy llamamos Humanidades, antes se llamaba, humildemente, Curso de Lengua y Literatura. Y para mis compañeros de curso y para mí, aún más humildemente, la clase del Hermano Anselmo.
El colegio donde se encontraba esta clase era un edificio vetusto, de ladrillo oscuro, frío en invierno, en una Barcelona muy distinta de la que es hoy. Por las ventanas se veían las cuatro torres de la Sagrada Familia tal como las dejó Gaudí, negras de hollín y felizmente dejadas de la mano de Dios. En la clase de Literatura nos enseñaban algunas cosas que luego no me han servido de mucho, pero que me gustó aprender y me gusta recordar. Por ejemplo, la diferencia entre sinécdoque, metonimia y epanadiplosis. O que un soneto es una composición de catorce versos a la que siempre le sobran diez.
Y allí, contra aquel fiero rebaño compuesto por treinta adolescentes sin chicas que era la clase del Hermano Anselmo, arremetió lanza en ristre don Alonso Quijano el Bueno, no sé si en la edición de Riquer o en la de Zamora Vicente para la lectura, y en la desmesurada edición de Rodríguez Marín para ir por nota. Porque de esto hace mucho y el Profesor don Francisco Rico aún no había alcanzado el uso de razón.
La verdad es que don Quijote y Sancho no fueron bien recibidos. Nuestra imaginación literaria se nutría de El Coyote y Hazañas Bélicas y las sesiones dobles del cine de barrio eran nuestro Shangri-La. Pero el Siglo de Oro, francamente, no.
Hay que decir, en nuestro descargo, que en aquellos años, que Juan Marsé llamó de incienso y plomo, la figura de don Quijote había sido secuestrada por la retórica oficial para convertirla en el arquetipo de nuestra raza y el adalid de un imperio de fanfarria y cartón piedra. También, solo o con Sancho, a pie o a caballo, se vendía a la gruesa en estaciones y aeropuertos, y en muchos hogares estaba presente como cenicero, pisapapeles o apoyalibros. Malas tarjetas de visita para un aspirante a superhéroe.
Pero entonces no se iba a la escuela a jugar, sino a estudiar y a obedecer. Tampoco nos apetecía aprender de memoria los afluentes del Ebro. Y con el mismo entusiasmo emprendimos la lectura de lo que parecía ser una tortura dividida en dos partes.
Como es de suponer de inmediato y casi contra mi voluntad me rendí a su encanto.
Curiosamente, lo que me fascinó entonces no fue la figura de don Quijote, ni sus empresas y sus infortunios, sino el lenguaje cervantino. Desde niño yo quería ser escritor. Pero hasta ese momento los resultados no se correspondían ni con el entusiasmo ni con el empeño. Las vocaciones tempranas son árboles con muchas hojas, poco tronco y ninguna raíz. Yo estaba empeñado en escribir, pero no sabía ni cómo ni sobre qué.
La lectura del Quijote fue un bálsamo y una revelación. De Cervantes aprendí que se podía cualquier cosa: relatar una acción, plantear una situación, describir un paisaje, transcribir un diálogo, intercalar un discurso o hacer un comentario, sin forzar la prosa, con claridad, sencillez, musicalidad y elegancia
“Apeáronse don Quijote y Sancho y, dejando al jumento y a Rocinante a sus anchuras pacer de la mucha yerba que allí había, dieron saco a las alforjas y, sin ceremonia alguna, en buena paz y compañía, amo y mozo comieron lo que ellas hallaron”. No se puede dar una información más expresiva con palabras más sencillas y una sintaxis más limpia.
Cuál no sería mi entusiasmo que traté de compartirlo con mi padre, hombre aficionado a la literatura. Mi padre me escuchó y me respondió que sí, que bueno, pero que era mejor Lope de Vega. Hasta en eso teníamos que disentir.
Leí el Quijote de cabo a rabo por segunda vez una década más tarde. Yo ya era lo que en tiempos de Cervantes se llamaba un bachiller, quizá un licenciado, lo que hoy se llama un joven cualificado, y lo que en todas las épocas se ha llamado un tonto.
Llevaba el pelo revuelto y lucía un fiero bigote. Era ignorante, inexperto y pretencioso. Pero no había perdido el entusiasmo. Seguía escribiendo con perseverancia, todavía con pasos aún inciertos, en busca una voz propia.
Como tenía otros modelos literarios, de mayor graduación alcohólica, por decirlo de algún modo, como Dostoievski, Kafka, Proust y Joyce), en esa ocasión me atrajo sobre todo el Caballero de la Triste Figura, su tenacidad y su arrojo. Porque, salvando todas las distancias, yo aspiraba a lo mismo que don Alonso Quijano: correr mundo, tener amores imposibles y deshacer entuertos.
Algo conseguí de lo primero; en lo segundo me llevé bastantes chascos, y en lugar de deshacer entuertos, causé algunos, más por irreflexión que por mala voluntad.
Tampoco a don Quijote le salen bien las cosas. También él se equivoca en el planteamiento. Cree seguir las normas de la Caballería andante pero es un hijo de Erasmo y de la Reforma. Para él no son las leyes humanas o divinas las que determinan su conducta, sino la ética personal. Cree defender a los débiles pero defiende a los rebeldes y a los que luchan por la libertad, aunque sean delincuentes. Antepone sus deseos a la realidad, y es, en definitiva, el paradigma del idealismo desencaminado, si esta expresión no es una redundancia. Poco importa, porque “la gloria de haber emprendido esta hazaña no la podrá oscurecer malicia alguna”.
Y por eso me gustaba. Porque si Cervantes es hijo de Erasmo, yo era hijo del Romanticismo, y no me atraían los héroes épicos sino los héroes trágicos. Un héroe épico se vuelve un pelma cuando ya ha hecho lo suyo. En cambio un héroe trágico nunca deja de ser un héroe, porque es un héroe que se equivoca. Y en eso a don Quijote, como a mí, no nos ganaba nadie.
La tercera vez que leí el Quijote ya era, al menos nominalmente, lo que nuestro código civil llama “un buen padre de familia”.
Cuando emprendí esta nueva lectura del Quijote no tenía motivos de queja. Como don Quijote, había recibido algunos palos, ni muchos ni muy fuertes. Como Sancho Panza, me había apeado muchas veces del burro. Pero había conseguido publicar algunos libros que habían recibido un trato benévolo de la crítica y una buena acogida del público. Hago un paréntesis para decir que, sin quitarme el mérito que me pueda corresponder, mucho debo al apoyo y, sobre todo, al cariño de algunas personas. Y creo que sería injusto silenciar, a este respecto, la contribución especial de dos personas a mi carrera literaria. Una es Pere Gimferrer, que me dio la primera oportunidad y es mi editor vitalicio y mi amigo incondicional. La otra es, por supuesto, Carmen Balcells, cuya ausencia empaña la alegría de este acto.
En aquella tercera lectura del Quijote, descubrí y admiré el humor que preside la novela. Lo que digo puede parecer una obviedad, pero a mi juicio no lo es. Cuando el Quijote vio la luz sin duda fue recibido y leído como un libro cómico. Pero los tiempos cambian y aunque el humor es el mismo, nuestra percepción de lo cómico ha cambiado. En este sentido, en la actualidad el Quijote ha perdido buena parte de su comicidad. Visto desde mi perspectiva, los episodios jocosos no son muchos ni muy variados. Hay alguno espléndido, como el de los molinos de viento, pero el resto repiten un patrón convencional: confusión y paliza. Una parodia del estilo artificioso de las novelas de caballerías y varias intervenciones divertidas de Sancho completan el panorama. Nada de esto desmerecía a mis ojos la calidad de la obra ni rebajaba mi admiración, pero así pensaba yo.
Lo que descubrí en la lectura de madurez fue que había otro tipo de humor en la obra de Cervantes. Un humor que no está tanto en las situaciones ni en los diálogos, como en la mirada del autor sobre el mundo. Un humor que camina en paralelo al relato y que reclama la complicidad entre el autor y el lector. Una vez establecido el vínculo, pase lo que pase y se diga lo que se diga, el humor lo impregna todo y todo lo transforma.
Es precisamente el Quijote el que crea e impone este tipo de relación secreta. Una relación que se establece por medio del libro, pero fuera del libro, y que a partir de ese momento constituirá la esencia de lo que denominamos la novela moderna. Una forma de escritura en la cual el lector no disfruta tanto de la intriga propia del relato como de la compañía de la persona que lo ha escrito.
Aunque raro es el año en que no vuelva a picotear en el Quijote, con la única finalidad de pasar un rato agradable y levantarme el ánimo, lo cierto es que no lo había vuelto a releer de un tirón, hasta que la cordial e inesperada llamada del señor Ministro me notificó que me había sido concedido este premio, y por añadidura en el cuarto centenario de la muerte de Cervantes. Así las cosas, pensé que tenía el deber moral y la excusa perfecta para volver, literalmente, a las andadas.
En esta ocasión seguía y sigo estando, en términos generales, satisfecho de la vida. De nada me puedo quejar e incluso ha mejorado mi estado de salud: antes padecía pequeños desarreglos impropios de mi edad y ahora estos desarreglos se han vuelto propios de mi edad.
Sin embargo, cuando se lee el Quijote, uno nunca sabe lo que le puede pasar. En lecturas anteriores yo había seguido al caballero y a su escudero tratando de adivinar la dirección que llevaba su peregrinaje. Esta vez, y sin que en ello interviniera de ningún modo la melancolía, me encontré acompañando al caballero en su camino de vuelta a un lugar de la Mancha cuyo nombre nunca hemos olvidado, aunque a menudo lo hayamos intentado.
Alguna vez me he preguntado si don Quijote estaba loco o si fingía estarlo para transgredir las normas de una sociedad pequeña, zafia y encerrada en sí misma.
Aunque ésta es una incógnita que nunca despejaremos, mi conclusión es que don Quijote está realmente loco, pero sabe que lo está, y también sabe que los demás están cuerdos y, en consecuencia, le dejarán hacer cualquier disparate que le pase por la cabeza. Es justo lo contrario de lo que me ocurre a mí. Yo creo ser un modelo de sensatez y creo que los demás están como una regadera, y por este motivo vivo perplejo, atemorizado y descontento de cómo va el mundo.
Pero en una cosa le llevo ventaja a don Quijote: en que yo soy de verdad y él un personaje de ficción.
Una novela es lo que es: ni la verdad ni la mentira. El que lee una obra de ficción y no se cree nada de lo que allí se cuenta, va mal; pero el que se lo cree todo, va peor. Hoy esto es de conocimiento general. Pero el Quijote es la primera novela moderna y el pobre don Quijote no ha tenido tiempo de asimilar los cambios que él mismo trae al mundo. Al contrario, él es el primer caso certificado de lector demasiado crédulo. No es raro que se haga un lío. Y así va, hasta que un mal día, en la misma ciudad de Barcelona, donde yo habría de descubrirlo unos cuantos siglos más tarde, don Quijote visita una imprenta y allí descubre que en realidad es el protagonista de una novela. Y como ya no sabe qué hacer a continuación, da media vuelta y regresa a casa.
Lo que tampoco sabe es que su breve periplo, de poco más de un mes, no ha sido en balde.
Todo personaje de ficción es transversal. Va de lector en lector, sin detenerse en ninguno. Eso mismo hace don Quijote. Exceptuando a Sancho, todos los personajes del libro están donde Dios los puso. Don Quijote es lo contario: va de paso y atraviesa fugazmente por sus vidas. Generalmente les causa un pequeño trastorno, pero les paga con creces. Sin la incidencia atropellada de don Quijote, hidalgos, venteros, labriegos, curas y mozas del partido reposarían en la fosa común de la 9 antropología cultural. Gracias a don Quijote hoy están aquí, con nosotros, tan reales como nosotros mismos y, en algunos casos, quizás un poco más.
Ésta es, a mi juicio, la función de la ficción. No dar noticia de unos hechos, sino dar vida a lo que, de otro modo, acabaría convertido en mero dato, en prototipo y en estadística. Por eso la novela cuenta las cosas de un modo ameno, aunque no necesariamente fácil: para que las personas, a lo largo del tiempo, la consuman y la recuerden sin pensar, como los insectos que polinizan sin saber que lo hacen.
Recalco estas cosas bien sabidas porque vivimos tiempos confusos e inciertos. No me refiero a la política y la economía. Ahí los tiempos siempre son inciertos, porque somos una especie atolondrada y agresiva y quizá mala, si hubiera otra especie con la que nos pudiéramos comparar.
La incertidumbre y la confusión a las que yo me refiero son de otro tipo. Un cambio radical que afecta al conocimiento a la cultura, a las relaciones humanas, en definitiva, a nuestra manera de estar en el mundo. Pero al decir esto no pretendo ser alarmista. Este cambio está ahí, pero no tiene por qué ser nocivo, ni brusco, ni traumático.
En este sentido, ahora que los dos vamos de vuelta a casa, me gustaría discrepar de don Quijote cuando afirma que no hay pájaros en los nidos de antaño. Sí que los hay, pero son otros pájaros.
Ocasiones como la presente entrañan para el premiado un riesgo inverso al que corrió don Quijote: creerse protagonista de un relato más bonito que la realidad. Prometo hacer todo lo posible para que no me ocurra tal cosa.
Para los que tratamos de crear algo, el enemigo es la vanidad. La vanidad es una forma de llegar a necio dando un rodeo. Es un peligro que no debería existir: mal puede ser vanidoso el que a solas va escribiendo una palabra tras otra, con mimo y con afán y con la esperanza de que al final algo parezca tener sentido. La tecnología ha cambiado el soporte de la famosa página en blanco, pero no ha eliminado el terror que suscita ni el esfuerzo que hace falta para acometerla.
Por lo demás, al que se echa a los caminos la vida le ofrece recordatorios de su insignificancia. Hace muchos años, cuando yo vivía en Nueva York, quedé en un bar con un amigo, ilustre poeta leonés. Como vimos que la camarera que nos atendía era hispanohablante, probablemente portorriqueña, cuando vino a tomarnos la comanda nos dirigimos a ella en castellano. La camarera tomó nota y luego nos preguntó si éramos franceses. Le respondimos que no. ¿Qué le había hecho pensar eso? Oh, dijo ella, como habláis tan mal el español… En su momento, esta anécdota nimia me produjo una gran alegría que nunca se ha disipado. Porque comprendí que habitaba un mundo diverso, rico, divertido y con un amplísimo horizonte. Y que todas las lenguas del mundo son amables y generosas para quien las quiere bien y las trabaja.
Y aquí termino, repitiendo lo que dije al principio. Que recojo este premio con profunda gratitud y alegría, y que seguiré siendo el que siempre he sido: Eduardo Mendoza, de profesión, sus labores. Muchas gracias"

jueves, 30 de marzo de 2017

AUTOR DO MES






MIGUEL HERNÁNDEZ             1910-1942


Neste mes de marzo, no que se celebra o 75º aniversario da morte de Miguel Hernández queremos recomendar a obra deste poeta e dramaturgo da Xeración do 36. Este ano, ademais foi proclamado "Año Miguel Hernández" pola Comisión de Cultura do Congreso.

Na biblioteca:

Miguel Hernández: pasiones, cárcel y muerte de un poeta

La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños

Antología poética 

"Sangre que no se desborda,
juventud que no se atreve,
ni es sangre, ni es juventud, 
ni relucen, ni florecen".




 

 

miércoles, 15 de marzo de 2017

Recoméndoche un libro

A Bibloteca Neira Vilas xunto coa Escola Oficial de Idiomas é o IES Castelao continúan co proxecto "Recoméndoche un libro", para a visibilización e o emprego do galego e a animación á lectura.


Canle de YouTube
Unha das vías escollidas é a creación dunha canle de Youtube para colgar recomendacións de lecturas ou outro tipo de documentos audiovisuais enfocados á animación lectora.


                                               Vídeo gañador do I Concurso O Ollo de Vidro 

 Se queres facer un vídeo recomendando algún libro podes ver os requisitos precisos aquí

 

II Concurso "O Ollo de vidro" 

As entidades colaboradoras no proxecto “RECOMÉNDOCHE UN LIBRO” convocarán anualmente o concurso “O OLLO de VIDRO” para premiar os traballos audiovisuais máis valorados de entre os participantes nese proxecto.

Premios
    Haberá dúas modalidades:
    • Premio do xurado. O xurado constituído a tal fin escollerá un vídeo, o que considere o mellor, de entre os presentados
        Premio do Xurado: 300€ + figura conmemorativa do artista Miguel Vázquez +Lote de libro (Agasallo da Editorial Galaxia)

       
    •  Premio do público. Resultará gañador o vídeo que obteña máis “gústame” dende o día da súa publicación ata o día e hora en que se pecha o prazo (23 de maio ás 23:59h de Galicia). 
               Premio do público:  200€+ Lote de libro (Agasallo da Editorial Galaxia)
        
O resultado da modalidade A e mais o ditame da modalidade B do concurso faranse públicos o día 25 de maio de 2017 nas páxinas web das tres entidades convocadoras. O ditame será inapelable.


Bases
Os participantes neste concurso deberán aceptar as bases cumprimentando e asinando o “Documento de aceptación de bases”.

Para máis información podedes visitar a páxina de Recoméndoche un Libro ou preguntar nas entidades organizadoras.

ESPERAMOS OS VOSOS TRABALLOS!
 

lunes, 20 de febrero de 2017

Día do gato

Hoxe 20 de febreiro celebrase o Día Mundial do Gato, conta a lenda (ou máis ben as redes sociais) que esta data na que se homenaxea a este felino débese a que se conmemora o día no que morreu Socks, a emblemática mascota da familia Clinton na Casa Blanca no 1993. 
 
 Aquí o presidencial gato gozando dos seus agasallos navideños
 
Dende a biblioteca tamén queremos sumarnos a esta día tan especial para os escritores, ilustradores, editoriais e lectores... e se pensades que somos esaxerados  deixámos a proba da importancia do gato na literatura:

Gatos na literatura 

O gato con botas: Un conto popular europeo que provén da tradición oral e o que Charles Perrault deulle a forma escrita.  Gustavo Doré fixo unha das primeiras ilustracións deste personaxe.
Alicia no País das marabillas: Un dos personaxes máis carismáticos da obra de Lewis Carroll é o gato de Cheshire. Ilustrada por John Tenniel.
O gato negro: Trátase dun dos máis famosos contos de Edgar Allan Poe e, sen dúbida, un dos máis sinistros e macabros. Ilustración de Benjamin Lacombe
 Kafka en la orilla: A novela de Haruki Murakami conta coma un personaxe, Nakata, do máis inusual: pode comunicarse cos gatos.

O bosque animado: Aquí  Wenceslao Fernández Flórez describe a  un gato, Morriña, que un bo día decide saír da súa casa e únese ao clan dos gatos, que se chaman a si mesmos "panteritas".

Gato encerrado: a xeración Beat tamén dota aos gatos do seu merecido protagonismo con esta novela de William Burroughs.

O gato: na súa obra mestra As flores do mal, Charles Baudelaire escribiu un fermoso poema sobre os gatos

Gatos na banda deseñada                                                               

 Este felino visitou numerosas páxinas do cómic saltando, durmindo, comendo lasaña, planeando ou resolvendo algún asasinato.


                                                          Felíx o gato












Garfield creada por Jim Davis


Blacksad de Juan Díaz Canales como guionista e Juanjo Guarnido como debuxante


 
Gatos e escritores


As veces estes animaliños deixan de enredar e quedan durmidos onde sexa, mellor se é un sitio onde molesten, como encima do traballo que estas a facer ou enriba de ti, por isto é polo que pasaron todos estes escritores.

BORGES
 
 
 T. CAPOTE
BUKOWSKI



CORTÁZAR


E. GOREY

Editoriais e gatos
Hai editores tan tolos polos gatos que decidiron facer todo un catálogo de libros de gatos é o caso da editorial Lata de Sal é a súa Colección Gatos

Na que podedes atopar algúns títulos coma estes:




E para que poidades gozar destes gatos e moitos máis durante este mes temos unha mostra bibliográfica sobre gatos na biblioteca.

viernes, 10 de febrero de 2017

Facemos reconto...



Chega o momento de facer reconto do ano 2016 e pararnos a contabilizar toda a xente que pasou pola biblioteca para ler os xornais, facer un traballo en grupo, quedar a contar contos aos fillos ou entrar para pasar un ratiño sen máis. Tamén para ver o número de préstamos que realizaron durante o ano e o número de actividades que realizou a biblioteca e toda a xente que participou nelas.

Aquí deixamos os números:

Nº de socios totais
13.934
Visitantes no 2016
76.760
Préstamos no 2016
37.065
Fondo total da biblioteca
17.995
Actividades realizadas no 2016
204
Asistentes as actividades no 2016
7.060



Moitas grazas a todos que o facedes posible!





E os deixamos que temos que seguir traballando...

lunes, 30 de enero de 2017

Día da Ilustración


Para celebrar o nacemento de Castelao dende hai catro anos celébrase en Galicia o 30 de xaneiro o Día da Ilustración.

Unha data para homenaxear a todas aquelas persoas que realizan as imaxes dos libros, dos cartazes, dos CD, banda deseñada, murais, camisetas, vinilos, etiquetas, cuncas... e toda clase de obxectos para facelos máis fermosos e interesante

Este ano, por iniciativa da AGPI  homenaxease a un dos grandes ilustradores galegos históricos, Álvaro Cebreiro (A Coruña, 1903-1956), coa intención de dar un merecido tributo e revalorizar a súa contribución á nosa cultura e á nosa sociedade. Ademais a Biblioteca e Arquivo de Galicia organiza unha exposición,  Cebreiro: o trazo da vangarda, centrada na súa obra. A mostra poderá visitarse ata o próximo 7 de marzo. Dende a AGPI produciu, coa colaboración da Subdirección Xeral de Bibliotecas, un pequeno vídeo para a difusión da súa vida e obra en internet, especialmente nas redes sociais: 



O cartaz da edición deste ano está a cargo da ilustradora Talía García, coñecida como Perrilla.